cuando estas cosas suceden, inevitablemente pienso en la interpretación de los sueños, en las formaciones del inconsciente, en como se forman los sueños, y en toda la mierda que durante tantos años tuve que leer y estudiar hasta el hartazgo. y te odio un poco freud kerido, te odio porque yo se que ese sueño, que esa sensación, que esas palabras que oí de su boca son todas creaciones mias, a partir de recuerdos, a partir de deseos, de mis mas profundos deseos de tenerte acá de vuelta. es un mecanismo demasiado perverso. y ahora que hago yo? voy a analizar como te abracé? como puse mi cabeza en tu hombro y sentí tu piel suavecita y la lentitud de tus palabras que me decían que te podías ir tranquila, que habías vivido una vida plena y ahora sí te podías ir tranquila? tu olor, me vas a decir que tu olor solo lo tenia guardado en lo mas recóndito de mi memoria y que salió a la luz nuevamente en este (y tantos otros) sueños? yo me iba a volver y me quedé. y te decía te amo hermana, te amo, estoy acá con vos y vos me decías que estabas bien, lentamente, te costaba articular las frases y yo pensaba... en que momento pasó esto? en que momento te empezaste a ir sin que me diera cuenta? es perverso. como se puede seguir así? como uno puede adaptarse a la vida de vigilia cuando está vacía, cuando no tiene nada que ofrecernos? te odio freud porque por tu culpa no puedo pensar que ella se acerca a mi por medio de mis sueños y me dice que está bien, que se fue bien y que puedo verla cada vez que quiera una vez mas ahí, en el mundo onírico, ese único lugar donde podemos volver a compartir un instante. no. todo en mi cabeza. nada mas.
sentis mi respiracion, mi jadeo intermitente, mi piel suave y erizada, todo mi ser conteniendose en tu boca. te odio y te amo al ritmo de las agujas del reloj. me deseas al punto de hacerme desaparecer en el aire viciado de las sabanas. te odio y te amo. y no me importa ni el color de tus ojos cambiantes ni el tamanio de tus manos que me tocan y me tocan toda. nada de eso importa en el momento en que vuelvo a la nada. el extasis de esas pequenias muertes es como una droga. soy tu droga tu munieca tu posicion del kamasutra, la que mas te guste. y te odio y te amo y sos nada sabelo. somos nada, y la soledad nos acompania en este trio privado, nunca somos 2 porque ella esta ahi presente, haciendose carne conmigo y con vos. y soy nada mas que nada y vos sos nada mas. y me odio y me amo pero mas me odio y quiero desaparecer y vos sos mi medio para desaparecer viviendo.