No podes ser tan egoísta, le dije. Sos una pendeja egoísta... y me das bronca. No me enojaba seguido con ella pero ese día me había dado cuenta de que no estaba haciendo las cosas bien. O si. Bueno, en definitiva yo no era quien para juzgar sus acciones pero igualmente me daba bronca que no pudiera hacerse cargo de esa situación que tocaba vivir.

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