Calculaba que eran alrededor de las 6 am pero en verdad no tenía idea. Sus ojos se habian acostumbrado a esa luz tenue asi que ya veía todo con claridad. Por momentos las palabras aparecían desenfocadas, o sus ojos se cerraban de sueño... de ese sueño que está, pero no le permite descansar. Es un sueño pesado, piensa... pesado y doloroso. Hasta la última célula de su cuerpo le duele. Tiene ganas de gritar, pero no puede (todos duermen), tiene ganas de llorar pero no puede (no debe), tiene ganas de despertar de esa pesadilla pero no puede (despertar y que todo haya sido un horrible sueño, el peor de sus sueños, la mas dolorosa pesadilla, despertar y que todo sea mediocre y cotidiano y banal como antes). Bueno, no sabe si no va a poder nunca. La llamita de la esperanza no se le apaga, no. Ella espera el despertar y mientras tanto sigue viviendo.
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